Un estornudo es un reflejo involuntario de nuestro sistema respiratorio, e igual que nosotros, nuestros perros pueden sufrirlos por diferentes causas.

Cuando un perro estornuda puede que se haya resfriado, haya exhalado alguna mota de polvo que haya causado picor en la mucosa de la nariz o puede que tenga algún objeto incrustado en sus orificios nasales.

¿Se pueden resfriar los perros?

Cuando nuestro perro estornuda puede que haya una infección en las vías respiratorias detrás de este mismo. Si observamos que nuestro perro estornuda frecuentemente y que además tose, es muy probable que se haya resfriado. Si además aparece fiebre, deberemos acudir al veterinario para que le aplique el tratamiento adecuado.

¿Estornuda y tiene mocos?

En ocasiones cuando vemos estos síntomas creemos que nuestro perro se ha resfriado pero la secreción de mucosas es más frecuente en casos de alergias. Los perros pueden sufrir alergia al polen, los ácaros y a algunos productos de limpieza.

¿Y qué ocurre cuando son muy frecuentes y no para de estornudar?

Cuando nuestro perro estornuda muy frecuentemente sin parar es que hay algo en sus vías respiratorias que el cuerpo quiere expulsar.

Si ese cuerpo extraño no es expulsado de manera natural deberemos acudir de inmediato al veterinario, ya que además de ser muy molesto para el animal, ese objeto puede llegar a hacer daño a alguna zona del sistema respiratorio de nuestro perro.

De ahí que siempre insistamos en tener mucho cuidado con las zonas donde hay espigas, ya que los orificios nasales y las orejas son las zonas donde con más facilidad pueden introducirse.