¿POR QUÉ MI PERRO SE TUMBA AL VER A OTRO PERRO?

 
¡CUERPO A TIERRA!
 
En el lenguaje corporal canino, tumbarse con las patas hacia delante, o levantando los cuartos traseros (“en pompa”), o ambas, es una invitación a jugar. Los más exaltados incluso darán palmadas con ambas patas delanteras en el suelo, y se desplazarán en saltitos laterales. El invitado aceptará o no la invitación, siempre y cuando esté sociabilizado, es decir, conozca el lenguaje de los perros.
 
Parece un contrasentido, pero no lo es: los perros no nacen sabiendo todas las señales sociales de su especie; los humanos mucho menos. Como nosotros, necesitan relacionarse con otros perros para aprender ese lenguaje, que equivale a los modales, la etiqueta social que les permite interactuar sin fricciones.
 
Así, el perro aprenderá a ponerse de lado o de espaldas ante otro can que parezca agresivo, como indicativo de que no busca conflictos;  a tumbarse cuando quiere jugar, etc. Del mismo modo, aprenderá a sentarse para que le demos un premio o a pasear sin tirar de la correa.
 
El mecanismo de aprendizaje es el mismo, y su motivo también: la adaptación al medio. Observarles atentamente nos servirá para detectar señales, gestos y posturas que nos habían pasado desapercibidos hasta ahora.
 
Si quieres ampliar tus conocimientos, encontrarás útil e interesante el libro  “El lenguaje de los perros: Las señales de calma”,  de Turid Rugaas.
 
 
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